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Cerasum
La superficie fluida de estas piedras de acero pulidas y redondeadas atrae inmediatamente su mirada y despierta el irresistible deseo de tocarla. Son tan suaves como guijarros en el lecho de un río, tan oscuras y fascinantes como brasas. Sus formas redondas y orgánicas y su color cálido las distinguen como miembros de una familia muy particular, pero, en realidad, es su peso el que les confiere cuerpo y la sensación de llevar una sólida pieza de acero en la palma de la mano. Los pendientes tienen una capa oscura y lustrosa; el anillo, por su peso, llama la atención en sus manos delicadas, y la piedra pulida que usted luce en el escote es cálida y le acompaña a todo lugar.
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